La diabetes no debería desalentar a los deportistas jóvenes
El estudio, publicado en el International Journal of Pediatrics, informa que la capacidad de los participantes de atletismo fue debilitada por los niveles de glucosa en la sangre, una condición conocida como hipoglicemia.
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"Los padres tienden a ser preocuparse bastante por esto, es comprensible", dice el Dr. Michael Riddell, profesor asociado en la Escuela de Kinesiología York y Ciencias de la Salud, Facultad de Salud., quien fue diagnosticado con la enfermedad a los 14 años y regularmente participa en deportes competitivos. "Ellos se preguntan, ‘¿debo tener a mi hijo inscrito en algún deporte? ¿Es segura la actividad física?’ Nuestros resultados demuestran que las personas con diabetes pueden competir al mismo nivel, siempre que aprendan a manejar su condición".
El estudio es el primero en examinar estas interacciones en un entorno real. Los investigadores equiparon a los participantes con monitores de glucosa permanentemente durante una semana de investigación, en el campo de deportes de diabetes, en la Universidad de York, probando sus habilidades en tenis, basketball o fútbol, en distintos momentos durante el día. Los investigadores registraron los niveles de azúcar en sangre de los participantes, cuyas edades fluctuaban entre los 6 y los17 años, incluso mientras dormían, utilizando esta nueva tecnología. Los datos del estudio fueron registrados durante el campamento del verano boreal de 2009.
Los investigadores descubrieron que el rendimiento deportivo fue mayor cuando los valores de glucosa en sangre se encontraban en un rango "normal". Durante la hiperglicemia - o elevados niveles de azúcar en la sangre -, el rendimiento se veía sólo ligeramente reducido. Esta reacción fue transversal, prácticamente en todos los participantes, sin embargo los resultados sugieren que el grado de deterioro del desempeño deportivo depende de cada individuo.
"Algunas personas sólo mostraron reducciones menores en su rendimiento con la hipoglicemia, mientras que otras mostraron un deterioro mucho mayor", declaró el Dr. Riddell. "Esto podría estar relacionado con el nivel de concentración de glucosa en sangre, el ritmo al que decaen los niveles la glucosa, y la capacidad del individuo para mantener el foco, enfrentando todos estos factores."
El ejercicio regular es conocido por ser beneficioso para las personas con diabetes, pero puede dificultar el control glicémico. Este equilibrio es aún más difícil de lograr en los adolescentes, debido a que sus necesidades de insulina están influidos por la fluctuación de la ingesta nutricional, los niveles de actividad física, y los ritmos de otras hormonas anti-insulina. A esta confusión se suma que los síntomas de la glucosa sanguínea alta o baja son, a menudo, enmascarados por el ejercicio, porque son muy similares: taquicardia, sudoración, temblores, fatiga y deshidratación.
"Cualquier problema obvio con el rendimiento deportivo –fallos en los pases, lanzamientos libres perdidos y servicios - que es realmente fuera de lo normal debería ser una señal de advertencia para verificar los niveles de glucosa en sangre y consumir hidratos de carbono", dice el Dr. Riddell. La mejor manera de aumentar los niveles de azúcar en la sangre es consumir entre 15 y 30 gramos de carbohidratos de acción rápida, como tabletas de glucosa, jugo o una bebida deportiva. "Estos se absorben rápidamente y de inmediato reponen la reserva muy pequeña de glucosa que normalmente se encuentra en el torrente sanguíneo", dice.
Riddell señala la importancia de realizar este tipo de investigación de campo, a diferencia de los estudios en laboratorio. "En realidad practicar un deporte implica diferentes procesos cognitivos, el tiempo de reacción y el rendimiento de las habilidades motoras", dice.
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